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Cada artículo de mi blog está escrito con todo el cariño para ti. Espero que lo disfrutes.
Ponte cómoda, busca tu bebida caliente o fría favorita… y empecemos.
Hoy quiero compartirte lo que he aprendido desde que decidí llevar mi journal de manera libre y sin estructuras rígidas.
Recuerdo que cuando era niña tenía el típico diario con candadito, ¿lo recuerdas? Escribía lo que me pasaba, sobre el niño que me gustaba, hacía resúmenes de películas que había visto… sin ninguna estructura, solo lo que tenía en mi mente. Y la verdad: lo disfrutaba muchísimo. Luego, simplemente, la vida pasó y dejé de hacerlo.
Intenté retomarlo varias veces, pero simplemente lo dejaba porque lo quería hacer como lo veía en redes y me causaba mucha frustración, ya que obviamente no me quedaba igual.
Y llegamos al hoy, donde felizmente retomé y estoy llevando mi cuaderno y haciendo journaling como cuando era niña: a mi manera, llevándolo con mis propias reglas y sentimientos.
Qué es el journaling, tipos y materiales
El journaling es como llevar un diario personal. Te permite guardar recuerdos, organizarte, expresar emociones, crecer interiormente y conocerte mejor.
Tipos de journaling
- Journal de gratitud: escribir sobre lo que estás agradecida.
- Bullet journal: planificación, listas y organización.
- Journal de sueños: registrar lo que soñaste y reflexiones.
- Junk journal / scrapbook: tickets, etiquetas, papelitos y recuerdos tangibles.
- Journal libre: escribir, dibujar, pegar, colorear… lo que salga en el momento.
Lo más importante: no hay reglas.
Puedes mezclar estilos y adaptarlos a ti.
Materiales para empezar (lo mínimo necesario)
- Un cuaderno que te guste (que te den ganas de abrirlo).
- Un bolígrafo.
Opcional: stickers, washi tape, marcadores, recortes, flores secas. Pero si no tienes nada, igual empieza.
La creatividad siempre encuentra con qué jugar.
Mi experiencia y lo que he aprendido…
Mi cuaderno, mis reglas (o… no reglas)
Descubrí que la magia del journaling está en permitirme hacer lo que siento cada día.
Me funciona muy bien combinar varios estilos en un mismo cuaderno.
Algunos días escribo puntos clave de mi día. Otros, una frase que me gustó. A veces registro tres cosas por las que agradecer o sonreír. Mi hermano me dio una idea hermosa: llevar un “calendario de buenas noticias”. Otros días solo pego un sticker, respondo un prompt, hago un collage o mezclo varias cosas.
Esa libertad me está ayudando a ser constante y a disfrutar realmente de mi diario creativo.
Aprendí nuevas formas de coleccionar recuerdos
Además de escribir, descubrí el mundo precioso del junk journal. Ahora guardo tickets, papelitos, envolturas, etiquetas… pequeños objetos del día a día. Todo puede convertirse en memoria.
Los pego, anoto la fecha y una frase que me recuerde por qué lo guardé. Es como ver mi vida en capas. Sé que, con el tiempo, se volverán un tesoro.
Sentí los beneficios emocionales del journaling
Mis ratos con el cuaderno son un pequeño refugio. Mirar mis páginas me hace sonreír.
Es un momento de autocuidado: me ayuda a bajar revoluciones, escucharme y estar presente.
Sin duda, una de las mejores decisiones para mi salud emocional.
Entendí que cada estilo es único
Inspirarme en otros está bien… pero dejar mi cuaderno a un lado porque “no se ve como los de redes sociales” no tiene sentido.
Tu diario creativo no tiene que parecerse al de nadie. Tiene que parecerse a ti.
Aprendí a no juzgarme
Fui aprendiendo a ser compasiva conmigo. Si hay días en los que no escribo, no pasa nada.
Al final, se trata de disfrutar del journaling sin juzgarte, sin que se sienta como una obligación.
Los prompts me salvaron muchas veces
Y para esos días en los que quería escribir… pero no sabía por dónde empezar, me ayudaron los prompts a fluir e inspirarme. Aquí te dejo algunos:
- ¿Qué fue lo mejor de mi día?
- Una frase que resuma cómo me siento ahora.
- Tres pequeñas cosas que me alegran.
- ¿Qué aprendí esta semana?
- Si pudiera darme un consejo hoy, sería…
Recuerda…
Si estás pensando en empezar… empieza
Haz tuyo el proceso. En un mismo cuaderno puedes escribir, dibujar, pegar recuerdos, planear tu semana o hacer actividades creativas.
Si prefieres separar tus diarios, también está bien. Lo importante es que sea tu decisión.
Supera los bloqueos comunes
“Mi vida es aburrida”, “no soy creativa”, “mi letra es fea”. Tu cuaderno o journal es solo para ti; no requiere perfección.
La práctica te va a ayudar a disfrutarlo y convertirlo en un espacio seguro.
No te compares con otros
No te bloquees intentando que se vea como el de otras personas. Recuerda que es tu cuaderno, tus reglas y un reflejo de ti.
Un hábito propio, único y terapéutico
Llevar un cuaderno con tus propias reglas es una de las prácticas más bonitas —y terapéuticas— que puedes regalarte.
Te invito a empezar.
Y hasta aquí mi artículo de hoy.
Gracias por acompañarme y leerme.
Me despido con un cálido abrazo.
Con cariño,
Estela María
Si te gustó, compártelo con esa amiga que quiere empezar con el journaling y empiecen juntas en este bonito mundo.



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