Act now

3 lecciones aprendidas en mi camino de reinvención

¡Hola! Si esta es tu primera vez por aquí, bienvenida a mi blog.

Y si ya llevas tiempo leyéndome, gracias por tu apoyo y recibe también una cálida bienvenida.

Cada artículo de mi blog está escrito con todo el cariño para ti. Espero que lo disfrutes.

Ponte cómoda, busca tu bebida caliente o fría favorita… y empecemos.

Momentos de cambios y reinvención

Foto por Phuong Nguyen de Pexels

Hoy quiero compartir contigo 3 lecciones que he aprendido en esta etapa que estoy transitando, de cambios, reinvención y nuevos proyectos.

No hay nada que me haga más ilusión que compartir contigo este momento que siento como una charla de amigas.

Espero encuentres en ellas una chispa de inspiración y te acompañen también a ti.

1) Es posible hacer las cosas con miedo

Cuando decidí hacer varios cambios en mi vida y comenzar mi proceso de reinvención. Tenía mucho miedo a equivocarme. Miedo al qué dirán. Miedo a que todo salga mal.

Un ejemplo fue cuando decidí abrir este blog, tenía tanto miedo que lo postergué durante años.

Hasta que un día, sin saber mucho, simplemente dije: empiezo. Y empecé con miedo incluido.

Ese día entendí algo valioso:

El miedo probablemente no se va a ir. Seremos compañeros.
Pero yo decido si lo dejo tomar la delantera… o si caminamos juntos hacia la meta.

Y elegí avanzar con miedo, y con Dios allanando mi camino. Porque sin duda Él no coloca sueños inalcanzables en nuestros corazones.

Sé que no siempre es fácil y el miedo puede paralizarnos en algunas ocasiones, pero si hay algo con que quiero que te quedes, es que, siempre recuerdes que aun con miedo, es posible avanzar.

2) El momento perfecto no existe… Spoiler: lo puedes crear

Para esta parte te quiero citar textualmente una parte de la Newsletter titulada ALERTA: Basta de esperar de Daniela Luque Díaz, que me encantó:

Tu cerebro a veces se disfraza de prudencia.

Te susurra que todavía no.
Que falta experiencia.
Que necesitas otro curso, otro certificado, otra validación más.

Y mientras esperas ese momento de seguridad total, otros ya están en marcha. Sin saber todo. Sin tenerlo claro. Pero actuando igual.

La verdad es desafiante: nadie empieza con todo resuelto. Nadie despega desde la perfección.”

Y te lo comparto porque yo me quedé atrapada por mucho tiempo precisamente en ese discurso: el lunes empiezo, ahora no, tal vez más adelante, cuando sepa más, cuando haga el próximo curso, debo aprender a utilizar x plataforma antes de, y aquí me podría quedar un buen rato listando todos los pensamientos que me estuvieron dando vueltas y a los que me aferré para esperar el momento perfecto y esperé muchos años para hacer los cambios que quería realizar y empezar los proyectos que tenía en pausa hacía mucho tiempo.

Aprendí que cuando das ese primer paso, donde te atreves, haces esa llamada, envías ese email, cuando decides actuar, ese es el momento perfecto.

Lo que me lleva al siguiente aprendizaje porque están super conectados y es:

3) Muchas veces el perfeccionismo se puede convertir en una forma de procrastinación

Yo tiendo a ser perfeccionista, y eso me ha llevado más de una vez a caer en ciclos infinitos de revisión, estudio o preparación antes de empezar algo.

Y ojo: no está mal esforzarte, prepararte, aprender, querer hacerlo bien. Eso está muy bien.

Lo que puede convertirse en un problema es esa preparación y perfeccionismo extremo que te detiene.

Esa sensación de que todo debe estar perfecto antes de comenzar.

Me pasó tantas veces que no avanzaba porque sentía que aún “no sabía lo suficiente” o “aún no estaba perfecto”.

Pero la verdad —que ya conocía, pero a veces olvido— es que la mejor forma de aprender es haciendo.

Y que, aunque no tenga todo resuelto y perfecto, se puede avanzar.

También aprendí que muchas veces, los errores pueden convertirse en grandes maestros.

Para finalizar, te comparto otra parte de la Newsletter de Daniela Luque Díaz, que es la invitación perfecta para cerrar:

“Haz, ajusta, repite. Esa es la secuencia real del progreso.

No esperes que el miedo se vaya. Aprende a avanzar con él. Porque si te mueves hoy, mañana ya no estarás en el mismo lugar.”


Antes de despedirme, quiero decirte que estas y más lecciones siguen en construcción.

Sigo aprendiendo, sigo avanzando y sigo descubriéndome. Y me alegra poder compartir este camino contigo.

Me despido por hoy.

Gracias por acompañarme y leerme.

Me despido con un cálido abrazo.

Con cariño,
Estela María

Bonus:

  • Si quieres saber un poco más de mi proceso de reinvención te dejo el link a este artículo donde te cuento un poco sobre él.

Cuéntame en los comentarios: ¿estás atravesando un proceso de cambio o reinvención? ¿Cuál de estos aprendizajes resonó contigo? Me encantará leerte.


Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.